Muchas veces lo cofrades, creemos haber visto todo, y no es verdad, hace muchos años mi amigo Alberto Gallardo, capataz de la Pastora Cantillanera, me dijo, Carlos, tu que tantas veces has restramitido la Semana Santa Sevillana, porque no te vienes el Dia 8 de Septiembre y veras algo único e indescriptible pero que dejara huella para el resto de tu vida. Uno en su vanalidad de capillita cofrade, le dije ¿Y que voy a ver, que no haya visto ya? y el con una humildad Franciscana me dijo tu, ven y lo veras.
Pues dicho y hecho, llego el dia tan señalado y carretera y manta para Cantillana, Calles engalanadas con la bandera de España por doquier, arcos y flores de papel, y un ambiente inenarrable, hasta ahí todo normal, pero los cofrades somos curiosos, observadores y críticos feroces cuando se salen de nuestros cánones establecidos.
Me fui acercando poco a poco con unos amigos del lugar y me llevaron hasta la Iglesia, espadaña alta y esbelta y testigo mudo de tantas vivencias de un pueblo que solo entiende su fe en el risco de la gloria cuando sale su Pastora.
Fui por sus calles subiendo y allí, vi a la Pastora sobre un gran altar, era un mediodía de ese calor del membrillo, de vendimias y sudores de piel con piel.
En ese altar con un gran lienzo de fondo daba la profundidad a la realidad de un risco (Peñasco alto y escarpado, difícil y peligroso para andar por él.) y allí aparecía la Virgen en el sueño mas hermoso que jamás había visto, una Pastora con su niño entre los brazos y un báculo por callao rodeada de flores silvestres con unos corderos a sus pies.
Me había invitado Alberto a verla bajar de su altar antes de llevarla al paso, todo un protocolo de Fe Cantillanera, los hermanos Pastoreños la bajaron desde una plataforma hasta el mismo altar y allí esperaba una peana que mas tarde la llevaría hasta colocarla en su paso, un paso de Gloria de verdadero ensueño, magistralmente repujado en plata y con todos los detalles del mundo Pastoreño.
Eran las seis de la tarde, y las puertas se habían cerrado, pero en su patio trasero, con una vista increíble en lo más alto del pueblo donde se deja ver la Vega Cantillanera, se daba la última igualá, y allí aparecieron mis amigos de Sevilla con sus costales encajados, Ricardo Laguillo Morejon, su hermano Nacho y Enrique Casellas y otros tantos del devenir cofrade hispalense.
Cantillana, que solo entiende su fe bajo sus dos advocaciones marianas, se trastorna su sentido de la fe y va más allá os cuento…
Una vez llegada la hora prevista, aparecen los cohetes rompiendo los cielos, las campanas se vuelven locas de alegría y repican que la gloria Cantillanera va a salir, la banda de música esta en la parte posterior del templo en la misma calle y se va a producir la primera llamá, las emociones contenidas, las lagrimas brotan sin cesar, y los gritos Cantillaneros, se vuelven plegarias por sus calles, con los…!!!! Viva el 8 de septiembre, Viva la Pastora de Cantillana y Viva siempre la misma.!!!
Esto quizás leído pero sin la interpretación de sus fieles, nada tiene que ver con la realidad, porque están hombros con hombros, y delante de la Pastora se hace casi todo el recorrido andando para atrás, para no perderse ni un solo segundo la visión celestial de la Pastora.
El pueblo se ha hecho cielo en los riscos de la Gloria, y va camino de la calle Martín Rey y en ese numero 8 , la Virgen se detiene, es uno de los momentos mas extraordinarios que jamás había visto o soñado, se apagan las luces y en plena oscuridad, caen miles de pétalos de rosa, mientras unas ráfagas que parecen salir del cielo dan una imagen mágica al lugar, se sueltan las palomas desde la acera y los cohetes rompen el cielo y siempre son esos gritos Pastoreños que son mas una letanía de amor, que unos rezos al uso… en ese momento se acerca una escalera y el Padre Rego subía, era un fraile Pastoreño y en ese instante ya en el paso, le quita el Sombrero a la Pastora, dejando su frente limpia y clara a la vista de todos, las palmas suben al cielo y el cielo se hace Cantillanero por unas horas.
Bella entre las bellas eres
Pastora de Cantillana
Luciérnaga de pureza
Romera tu, de la gracia
De la campiña el perfume
Guardián tu… bendita del redil de la esperanza
Pincel de todo lo hermoso
Jazmín puro cuando andas
Resplandeciente lucero
Cuando por Castelar pasas.
Reina y señora del cielo
Cuando descubren Pastora
Tu pelo casi cascada
Y una amapola dormida
Se posa sobre tu cara.
Esta llorando la noche
De rezos piropos y salvas
Porque camina señora
Y hace cielo Cantillana.
A ti te llaman pastora
Del redil de la esperanza
Antonio Sanz era su verdadero nombre, tenía sus recorridos y su forma de ganarse la vida, que era la de pregonero, no pregonero de la semana santa, sino pregonaba con su simpatía cualquier producto o cosa que vendieran los comerciantes.
Todavía recuerdo cuando paseaba por la calle de la Feria o la calle Puente y Pellón, el Duque o la calle Sagasta con loteros incluidos.
Por el numero 14 de calle feria, aparecían muchos comercios, pero uno de su predilección era la zapatería de Los hermanos Miralles, en este establecimientos estaba Juan y Vicente, dos enamorados de nuestra ciudad y que daban siempre alguna gratificación al Pregonero, es decir a Antoñito Cofradías.
Pasaba por la puerta de la zapatería, miraba y si había alguno de los dos hermanos, él de la forma más espontánea, salía con su pregón que decía…
Que buenos zapatos tienes…
Que bueno zapatos tienes…
Que buenos zapatos tienes…
Que bueno zapatos tiene…
Todo ello cantado con un tonillo muy singular y que le hacia aun mas simpático si cabe, y entonces alguno de los hermanos le obsequiaba con calderilla de la época.
Rondaban los años cincuenta y cinco, y el paso de la Macarena por calle feria era muy diferente al de hoy. Uno recuerda con balcones engalanados de esas primorosas colchas, niños y abuelos asomados a su baranda, mientras lo geranios dejaban intuir que la primavera había llegado.
Desde la primera Salve de la aurora mañanera, en las voces angelicales del convento de Madre Angelita, hasta el discurrir de la centuria romana, con ojos cansaos de madrugá y que solo lo saben y entienden los que van con las plumas.
Una de las ultimas polémicas de estos diez años, ha sido la incorporación de la mujer a las nominas de nazarenos, Sevilla es un ejemplo en algunas hermandades de este hecho, que aunque del todo natural, parecía estar anclado en los laberintos de la historia mas estrictas de las cofradías.
Cuando recibimos el sacramento del bautismo, no hay discriminación puesto que es el mismo para todos sin distinción es decir que es igual pata hombres que para mujeres, por lo tanto el derecho del cristiano se establece en todas sus consecuencias y todos los derechos que la aceptación bautismal nos concede.
Los primeros en avanzar en la opción de la incorporación de la mujer a las salidas procesionales de nazarenos, fueron las sevillanas.
“Con todo el derecho que le confiere su cargo, pero sin ninguna razón evangélica ni histórica, el papa Juan Pablo II, en su meditación Dignitatis mulieris, abundó en el manido argumento de que Jesús no llamó a ninguna mujer entre los doce apóstoles y que por ello debe concluirse que las excluyó explícitamente de la dirección de la Iglesia y también del ministerio sacerdotal, pero tal pretensión no solamente carece de fundamento sino que es profundamente tramposa. Si leemos el Nuevo Testamento sin prejuicios machistas, observaremos que Jesús trató a la mujer de un modo bien distinto al que pretende la Iglesia católica y que en las primeras comunidades cristianas la mujer ocupaba cargos de responsabilidad.”
Pues ante esto, las primeras cofradías en aceptar y reconocer el derecho de la mujer a su salida penitencial fueron, La Vera Cruz las admitió ya hace 16 años y hace 15 que salen el Martes Santo en Los Javieres y en San Esteban y otras mas que se han ido agregando a la semana de pasión, no solo en sevilla sino en las demás semanas santa de otras poblaciones.
Este hecho, provocó en algunas hermandades grandes debates en sus Juntas de Gobierno y en unas la razón convenció y en otras el tiempo y las nuevas juntas lo dirán.
¿Cuándo es la primera vez que se llama a la Virgen Maria como La “Sufriente Nazarena”
Nosotros, los católicos acostumbramos a ilustrar con algo físico, lo que no se puede ver: por ejemplo el Espíritu Santo, con una paloma, a Jesús con una cruz, etc. Para venerar a los Santos pintamos cuadros, o hacemos esculturas, tratando de mostrar en forma simbólica cada uno de sus atributos. Una imagen de un cuadro bien realizada, es una suma de elementos que sintetizan, el mensaje Evangélico que se quiere dar. La primera imagen de la Virgen María fue dibujada por San Lucas apóstol, medico, escritor y pintor. En esta ilustración para un códice, se la ve a la Santa Mujer con un Niño, y le escribe en griego los signos de Madre de Dios. De esta imagen surgen todas las “madonas” que le siguieron, quienes pintaron le titularon, Salus Populi Romaní (Auxilio para el pueblo de Roma), Nuestra Señora de las Nieves, y así los mas de dos mil títulos como se la conoce a Nuestra Única Virgen María, la sufriente nazarena. Cada titulo, es una “advocación
Fijaros en la participación numérica por ejemplo de la Hermandad de la Hiniesta de Sevilla
RESUMEN NUMERICO DE LA ESTACION PENITENCIAL 2006
Paso de Cristo
Cirios cristo hombres: 256
Cirios cristo mujeres: 125
Varas cristo hombres: 77
Varas cristo mujeres: 12
Penitentes cristo hombres: 36
Penitentes cristo mujeres: 9
Paso de Virgen
Cirios virgen hombres: 302
Cirios virgen mujeres: 254
Varas virgen hombres: 79
Varas virgen mujer: 17
Penitentes cristo hombre: 14
Penitentes cristo mujeres: 3
Totales
Total cirios hombres: 558
Total cirios mujeres: 379
Penitentes hombres: 50
Penitentes mujeres: 12
Varas hombres: 156
Varas mujeres: 29
Varitas hombres: 12
Varitas mujeres: 10
Total cirios: 937
Total penitentes: 62
Total varas: 185
Total varitas: 22
Total nazarenos: 1206
Acólitos cristo: 12
Pues bien este ejemplo Sevillano ha cundido en todos los ambientes cofrades de nuestra España y hoy ya son multitud las Juntas de gobiernos que abren sus nominas a las mujeres nazarenas.
Un abrazo de este lado de la Gloria… llamada Sevilla
Antonio Sanz era su verdadero nombre, tenía sus recorridos y su forma de ganarse la vida, que era la de pregonero, no pregonero de la semana santa, sino pregonaba con su simpatía cualquier producto o cosa que vendieran los comerciantes.
Todavía recuerdo cuando paseaba por la calle de la Feria o la calle Puente y Pellón, el Duque o la calle Sagasta con loteros incluidos.
Por el numero 14 de calle feria, aparecían muchos comercios, pero uno de su predilección era la zapatería de Los hermanos Miralles, en este establecimientos estaba Juan y Vicente, dos enamorados de nuestra ciudad y que daban siempre alguna gratificación al Pregonero, es decir a Antoñito Cofradías.
Pasaba por la puerta de la zapatería, miraba y si había alguno de los dos hermanos, él de la forma más espontánea, salía con su pregón que decía…
Que buenos zapatos tienes…
Que bueno zapatos tienes…
Que buenos zapatos tienes…
Que bueno zapatos tiene…
Todo ello cantado con un tonillo muy singular y que le hacia aun mas simpático si cabe, y entonces alguno de los hermanos le obsequiaba con calderilla de la época.